miércoles, febrero 22, 2006

APARICION DEL HOMBRE Y ETAPAS COMUNIDAD PRIMITIVA.

APARICION DEL HOMBRE Y ETAPAS CULTURALES DE LA SOCIEDAD PRIMITIVA

Evolución de los primates y aparición del Homo sapiens

Evolución de los homínidos

Los Australopithecus

Los Pithecanthropus u Homo erectus

Los Neandertales o Paleantrópidos

El Homo sapiens sapiens o Neantrópidos



El hombre actual es el resultado de largas etapas evolutivas. En esta sección verás cuáles fueron esas etapas así como las principales fases culturales por las cuales pasaron los primeros seres humanos.



Evolución de los primates y aparición del Homo sapiens

El cuerpo humano está conformado por miles de millones de células y decenas de órganos que demuestran nuestro parentesco con otros seres vivos. Sin embargo, un solo órgano, el cerebro, relaciona a los hombres de hoy con los primates, un orden de mamíferos muy evolucionados que aún existen en el globo terráqueo.

El origen de los primates se remonta a los comienzos de la era Terciaria, hace aproximadamente 60 millones de años, cuando un grupo de mamíferos de reducido tamaño comenzó a cazar insectos y a agudizar más la vista que el oído. Al desaparecer los grandes dinosaurios, los mamíferos sobrevivientes ocuparon el lugar predominante en la naturaleza y entre ellos se destacaron los primates que habitaban en las copas de los árboles y que desarrollaron una gran capacidad para sobrevivir: poseían un cerebro superior puesto que podían coordinar la vista y el movimiento de las manos. Sus manos eran prensiles y la posición de los ojos les permitía una visión tridimensional.

Durante el Eoceno, estos pequeños primates se desarrollaron aceleradamente y dieron origen a formas superiores como fueron los prosimios y los simios. Estos últimos son de dos tipos: los monos catarrinos (o monos del Viejo Mundo) y la platirrinos (o monos americanos). Muy posiblemente fueron los catarrinos los que dieron origen a seres muy superiores, los antropoides generalizados o póngidos, de los cuales se desprendieron 2 ramas: los antropoides arborícolas o grandes monos africanos como el gorila y el chimpancé, y los antropoides a ras de tierra. Los antropoides arborícolas son los primates existentes en la actualidad que más se acercan a los seres humanos.

Los antropoides a ras de tierra aparecieron hace aproximadamente 20 millones de años y aunque eran muy parecidos a los arborícolas evolucionaron en otra dirección. Como ejemplo de estos antropoides pueden citarse el Dryopithecus, el Oreopithecus y el Ramapithecus. Estos últimos tienen una antigüedad estimada en 14 millones de años y fueron, posiblemente el origen de los homínidos, es decir, seres con algunas características humanas pero que no eran todavía hombres.

Evolución de los homínidos

Según parece, el Ramapithecus dio origen al Australopithecus, un primate más avanzado, que a su vez evolucionó dando origen al Pithecanthropus u Homo Erectus del cual salió el Homo sapiens en sus dos subespecies: Homo sapiens neanderthalensis y Homo sapiens sapiens u hombre moderno. A continuación te explicaremos cada una de estas etapas de la evolución de los homínidos.

Los Australopithecus


Este primer estadio de la evolución de los homínidos está representado por un grupo de fósiles prehumanos hallados en el sur y el oriente del África. Los más antiguos fósiles tienen aproximadamente 5 millones de años y los más recientes, 1 millón de años.

El principal fósil de Australopithecus fue descubierto por Raymond Dart en 1924. Este fósil se denominó Australopithecus africanus (o mono del sur de África). Posteriormente se encontraron más fósiles de estos individuos en la misma región y los arqueólogos y paleontólogos aseguran que durante millones de años existieron dos líneas de australopitecinos: el Australopithecus africanus (o mono del sur) y el Paranthropus (o Australopithecus robustus).

En 1959, los científicos Luis y Mary Leakey descubrieron uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo en el barranco de Olduvai (Tanzania, África Oriental). Con este hallazgo se aclararon varios interrogantes con respecto al Australopithecus. El primer fósil encontrado por los Leakey fue el Zinjanthropus boisei, un individuo especial de Australopithecus.

En 1960, en un nivel inferior del desfiladero de Olduvai, Leakey encontró restos de un Australopithecus un poco más evolucionado en cuanto a su capacidad craneana y junto a ellos algunos útiles de industria de guijarros. La antigüedad de estos restos es, aproximadamente, de 1.750.000 años. Este hallazgo condujo a Leakey a afirmar que los restos humanos correspondían al Homo habilis, un primate más evolucionado que el Australopithecus africanus y el Paranthropus. El Homo habilis recibe este nombre porque fue el primer hacedor de herramientas. Nuevos descubrimientos en 1969 y 1972 confirmaron la teoría del Homo habilis.

En 1978, Mary Leakey descubrió en Tanzania las huellas petrificadas de un ser que caminaba erguido, y con rasgos muy parecidos a los humanos. Su antigüedad aproximada es de 4 millones de años.

Los Australopithecus fueron bípedos y caminaban en posición erecta. Su volumen cerebral variaba entre 450 y 650 centímetros cúbicos, aproximadamente la mitad del volumen del cerebro del hombre moderno.

Los Pithecanthropus u Homo erectus


Un problema que se presenta actualmente a los científicos es saber si el antepasado directo del Homo habilis es o no el Australopithecus. Tampoco se sabe exactamente si los Pithecanthropus erectus descienden directamente de los Australopithecus o si, por el contrario, descienden del Homo habilis. Es difícil responder este interrogante puesto que sólo se han encontrado pocos cadáveres de Homo habilis. Solo nuevos descubrimientos arqueológicos podrán proporcionar datos que ayuden a aclarar estos aspectos de la evolución.

El término Pithecanthropus sirve para designar varios fósiles cuyas características muestran un grado de evolución mayor al del Australopithecus. Los Pithecanthropus comprenden varios géneros: el hombre de Java, el hombre de Pekín y al Atlanthropus del norte de África. Al hombre de Java lo descubrió el médico Dubois en 1892. El hombre de Pekín o Sinanthropus comprende un grupo de fósiles descubiertos en China en los años 1921, 1931, 1964 y 1978. El Atlanthropus lo encontró, en 1954, el paleontólogo Francis Arambourg en Mauritania, norte de África. Posteriormente se encontraron restos humanos muy parecidos en Marruecos. El hombre de Heidelberg se ha considerado como un Pithecanthropus.

Los antropólogos consideran al Pithecanthropus como el primer representante de nuestro género, aunque se sabe que algunos Australopithecus poseían rasgos semejantes a los humanos y fabricaban hachas de mano muy primitivas. Los Pithecanthropus conocían ya el uso del fuego y su antigüedad está entre 1 millón y 150.000 años. El tamaño de los cráneos oscila entre los 850 y los 1200 centímetros cúbicos y sus dientes son también humanos aunque todavía conservan algunos rasgos propios de los simios.

Los Neandertales o Paleantrópidos


En este grupo se clasifican los fósiles de homínidos más recientes que pueden clasificarse dentro del grupo de los Homo sapiens puesto que su capacidad craneana es parecida a la del hombre actual (1400 a 1550 centímetros cúbicos). Los Neandertales reciben este nombre porque el primer fósil de este tipo fue descubierto en la región de Neandertal en Alemania, en 1857. A este hallazgo siguieron muchos más en diversos lugares de Europa y en los últimos años en Asia, en Java (el hombre de Solo) y en África (hombre de Rhodesia). Lo anterior demuestra que los Neandertales vivieron en Europa, en el Medio y Lejano Oriente y en el África desde aproximadamente 150.000 años hasta hace 35.000 años.

Los principales rasgos de los Neandertales fueron la frente huidiza, la ausencia del mentón, los arcos muy salientes sobre los ojos, el fémur más arqueado que el del hombre actual y columna vertebral muy maciza, aunque sin la curvatura característica de los hombres de hoy. Los abundantes y excelentes utensilios elaborados por los Neandertales demuestran que fue un Homo sapiens.




El Homo sapiens sapiens o Neantrópidos


Pertenece a este grupo el hombre moderno con todos sus rasgos físicos y síquicos. Los fósiles más antiguos de este tipo humano pertenecen al denominado hombre de Cro-Magnon, cuyo primer esqueleto se encontró en la localidad francesa de dicho nombre en 1868. Hallazgos posteriores han demostrado la existencia de una raza Cro-Magnon, difundida por Europa, Asia y África.

No se sabe aún si el Cro-Magnon desciende de los Neandertales, si se trata de una raza que aniquiló a la otra, o si es producto de entrecruzamientos que hicieron desaparecer lentamente a los Neandertales. Parece inadmisible, sin embargo, que el hombre de Cro-Magnon desciende del de Neandertal ya que no transcurrieron muchos años entre el uno y el otro y la evolución física alcanzada por el Cro-Magnon debió requerir muchos más milenios.

Otros vestigios de Homo sapiens sapiens diferentes a la raza Cro-Magnon son el hombre de Vadjak, el que, según parece, es el origen de la raza pobladora de Oceanía, el cráneo de Boskop, el cual pudo haber sido el origen de algunos grupos negros pobladores de África, el hombre de Grimaldi (hallado en Italia), el cual tiene algunos rasgos semejantes a los de los negros actuales, y el hombre de Chancelade (encontrado en Francia) sobre el cual se discutió si era el origen de los esquimales. Actualmente se le considera una variación de la raza Cro-Magnon.


Evolución cultural de la sociedad primitiva


El Paleolítico: época de las hordas primitivas de cazadores recolectores

El Paleolítico Inferior

El Paleolítico Medio

El Paleolítico Superior




A continuación, se estudiará la aparición, desarrollo y extinción del régimen de comunidad primitiva, es decir, el tipo de organización socio-económica que predominó durante la época que se ha venido estudiando. La duración de este período hace que se deba dividir en diferentes etapas culturales, es decir, nos obliga a periodizarlo. Sin embargo, no existe una sola forma para periodizar el estudio de la Prehistoria.

La primera de estas periodizaciones fue hecha por el danés Thomsen en las primeras décadas del siglo XIX. Según esta periodización las sociedades humanas pasaron por 3 edades: la Edad de Piedra, la del Bronce y la del Hierro. Según Thomsen, estas edades se dividen en épocas y estas en estadios culturales diferenciados según sus vestigios materiales. El nombre de cada estadio se deriva del sitio donde por primera vez fueron descubiertos objetos dejados por los primeros pobladores de la Tierra.

La periodización de Thomsen presenta muchas ventajas ya que expone con mucha claridad las diferentes etapas evolutivas de las sociedades primitivas. Sin embargo, esta forma de dividir la Prehistoria ha sido criticada porque reduce el pasado prehistórico al material con que fueron elaborados los objetos y descuida el aspecto correspondiente a la forma como los grupos humanos primitivos se organizaron en sociedad.

El norteamericano Lewis Morgan presentó otra forma de periodizar el estudio de la Prehistoria, a finales del siglo XIX. En su libro La sociedad primitiva, Morgan hace énfasis en el carácter general de la cultura material de cada período y divide la historia primitiva en dos grandes épocas: el salvajismo y la barbarie. La época del salvajismo terminó con la aparición del arco, la flecha y la cerámica. La época de barbarie se caracterizó por la domesticación de animales y la aparición de la agricultura. En 1884 apareció la obra de Federico Engels, titulada El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, en la cual utilizó la periodización de Morgan, aunque la criticó y le introdujo algunas modificaciones.

En la actualidad muchos arqueólogos, prehistoriadores y paleontólogos están de acuerdo con una periodización que distingue dos grandes épocas en la evolución de las sociedades primitivas: la época de la horda primitiva, en la cual se efectuó el proceso de hominización y la época del régimen de clanes, en los cuales, en un primer momento, existió igualdad entre ambos sexos y posteriormente predominó el matriarcado, o sea, el prestigio y poder de las mujeres. Finalmente, con el aumento de la producción y el perfeccionamiento de las herramientas (se inició el cultivo de la tierra por medio del arado y el uso de los metales) aparecieron las primeras formas de propiedad privada y explotación de mano de obra (algunas personas trabajaban para otras dentro de la comunidad). El régimen de clanes patriarcales que, a su vez, dieron origen a la formación del estado.

Actualmente, la Iglesia católica acepta el evolucionismo. El paleontólogo jesuita Pierre Teilhard de Chardin, en sus obras El fenómeno humano, El grupo zoológico humano y La activación de la energía, apoya esta tesis, probando que la fe no se opone al evolucionismo.

Las siguientes, son las principales etapas por las cuales pasó la sociedad primitiva:



El Paleolítico: época de las hordas primitivas de cazadores recolectores
Es el período más remoto, extenso y menos conocido de la historia de la humanidad. Se inició con la aparición de los primeros homínidos (Australopithecus) a finales del Terciario, y terminó hace más o menos 12.000 años al desaparecer la última glaciación.

Los hombres del Paleolítico emplearon especialmente instrumentos líticos, es decir, útiles de piedra. Estos útiles no fueron pulidos sino tallados a golpes y la piedra más utilizada fue el sílex. También es posible que trabajaran la madera, pero los objetos elaborados en este material han sido destruidos por el agua, el hielo y el paso del tiempo. Durante el Paleolítico no se utilizaron los metales.

Esta época se divide en tres subperíodos: Inferior, Medio y Superior.

El Paleolítico Inferior:
durante esta época vivieron los últimos Australopithecus, Pitecanthropus y primeros Neandertales. A diferencia de los miembros de las hordas de Australopithecus que se limitaban a manipular objetos como piedras, huesos y palos, los Pitecanthropus y Neandertales ya elaboraban útiles rudimentarios. El Paleolítico Inferior se inició hace aproximadamente un millón de años y se prolongó desde finales de la glaciación Günz hasta la retirada del glacial Riss hace unos 100.000 años.

A finales del Terciario y comienzos del Cuaternario, cuando se constituyó la sociedad humana, el clima del planeta era mucho más suave. El continente europeo se encontraba cubierto de bosques subtropicales y abundaba una fauna muy diferente de la actual. Poco a poco, el clima se hizo más frío y las glaciaciones invadieron algunas zonas de Europa y América del Norte. También descendieron los hielos de las grandes cordilleras como el Himalaya y los Alpes y la vegetación de bosques fue remplazada por un paisaje de clima frío.

El frío de las glaciaciones hizo que la vida de estos primeros seres humanos fuera muy difícil. Los hombres del Paleolítico Inferior vivían en hordas y todavía conservaban mucha agresividad zoológica. Continuamente se trasladaban de un sitio a otro persiguiendo manadas de mamíferos para cazar, o en búsqueda de frutos silvestres. No existen huellas que indiquen que habitaran en el interior de las cavernas pero sí se han encontrado vestigios de campamentos ocasionales al aire libre, a orillas de los ríos y lagos. Posiblemente utilizaron pieles de animales para elaborar toldos que sirvieran como refugio. Sus herramientas fueron rudimentarias, generalmente palos y fragmentos de piedra con bordes cortantes aunque también comenzaron a elaborar hachas de mano de sílex. También elaboraron raspadores, punzones y cuchillos de hueso y piedra.

Con base en los objetos del Paleolítico Inferior que fueron estudiados primeramente en Francia, los arqueólogos han establecido los siguientes estadios culturales de este período:
- Prechelense: caracterizado por hachas de mano talladas por una sola cara.
- Chelense: caracterizado por hachas en forma de almendra, mejor talladas que las anteriores.
- Acheulense: caracterizado por hachas más evolucionadas y ligeras. También por la aparición de las primeras puntas de proyectil. Objetos de este tipo abundan también en Asia y África.

Las culturas Clactoniense y Tayaciense, también en Francia, fueron contemporáneas de las Chelense y Prechelense, respectivamente.






El Paleolítico Medio:
Se inició al finalizar el glaciar Riss, hace aproximadamente 100.000 años y terminó hace unos 40.000 años, en pleno avance del glaciar Würm. En consecuencia, tuvo una etapa de clima suave y otra de frío intenso en Europa y Asia. El hombre de Neandertal fue el principal tipo humano de este subperíodo. La caza y la recolección, seguramente mejor organizadas, fueron las actividades más importantes de estos grupos humanos. Debido a que eran omnívoros (comían toda clase de alimentos), estos hombres pudieron adaptarse a diferentes condiciones ambientales. La razón por la cual pudieron sobrevivir a pesar de los cambios climáticos y las difíciles condiciones de la naturaleza, fue su habilidad para fabricar herramientas y el hecho de que actuaban colectivamente.

Estas agrupaciones de hombres durante el Paleolítico Inferior y Medio reciben el nombre de hordas primitivas. El tamaño de estas hordas era reducido y según parece, fueron bastante inestables puesto que sus miembros pasaban de una a otra horda con mucha facilidad. Cada horda tenía un líder o conductor que podía ser hombre o mujer. Predominaban la promiscuidad sexual y el canibalismo.

El material arqueológico encontrado está caracterizado por lascas, que eran obtenidas de núcleos de piedra trabajados mediante el sistema de percusión. De acuerdo con los restos encontrados pueden distinguirse dos culturas:
- Levalloisiense: caracterizada por lascas grandes de forma triangular.
- Musteriense: caracterizada por puntas triangulares, raspadores y buriles en forma de cincel que servían para perforar. Se perfeccionó la técnica para elaborar hachas de mano; las puntas encontradas son pesadas y de su tamaño se puede deducir que fueron enmangadas en forma de lanza.


El Paleolítico Superior:
Tuvo una duración menor que los dos períodos anteriores (40.000 a 12.000 años a. de C.). Se extendió desde el segundo avance del glaciar Würm, hasta la retirada del mismo y por tanto predominó el clima frío, suavizado durante los interglaciales. La paulatina desaparición de los hielos hizo que el clima de Europa y Siberia Meridional se hiciera templado y ocasionó la extinción de los grandes mamíferos lanudos. Los renos y caballos se desarrollaron a lo largo del litoral Mediterráneo y especialmente la región del Cáucaso.

Durante el Paleolítico Superior se registraron grandes avances, tanto en la perfección biológica del hombre, como en el desarrollo de la producción y la organización social. Los primeros Homo sapiens, tales como los hombres del Cro-Magnon, Grimaldi y Chancellade fueron los tipos humanos predominantes en este período.

Los hombres del Paleolítico Superior abandonaron las cavernas y construyeron viviendas artificiales. Además, constituyeron una nueva forma de organización social que ha sido denominada clan primitivo. Los restos arqueológicos de este período en Europa demuestran un gran avance en la elaboración de herramientas, especialmente de sílex. Otra característica de esta época fue el desarrollo del trabajo en hueso y cuerno para la fabricación de arpones y punzones.

También aparecieron las primeras manifestaciones artísticas. Los objetos encontrados indican la existencia de las siguientes culturas en el Paleolítico Superior:

- Gravettiense y Auriñaciense: caracterizadas por útiles de piedra retocados y aparición de figurillas artísticas.
- Solutrense: caracterizada por instrumentos de piedra con forma de hojas de laurel y de sauce y por los bastones de mando.
- Magdaleniense: caracterizada por el predominio del trabajo en hueso.

Según parece, los hombres del paleolítico superior domesticaron perros.

La Escultura y la Pintura Rupestre del Paleolítico Superior


Paleolítico Superior
El Mesolítico: aparición de la comunidad primitiva basada en el clan
El Neolítico: desarrollo de la agricultura, la ganadería y la cerámica
La Edad de los Metales: fin del régimen de comunidad primitiva


Paleolítico Superior

Existen muchas muestras de escultura en hueso, piedra y marfil que fueron elaboradas en este período. Abundan figurillas femeninas como la Venus de Willendorf, pero escasean las figuras masculinas. También son comunes las cabezas de caballo y de reno.

La pintura rupestre del Paleolítico Superior fue descubierta por primera vez en España en 1879. Los hombres del Paleolítico aprovecharon las irregularidades de los techos y paredes de las cuevas y dibujaron con sílex algunas figuras toscas de animales. A medida que avanzó el Paleolítico, el arte se perfeccionó y aparecieron representaciones muy realistas de animales de distintos colores.

Las pinturas paleolíticas se clasifican en dos grupos: Franco-Cantábrico y Levantino.

Franco-Cantábrico: caracterizado por las figuras aisladas y muy realistas de animales. Estas pinturas se encontraron en la zona cantábrica española y mediodía francés, en cuevas oscuras. Como ejemplos de este grupo pueden citarse las pinturas de Lascaux en Francia, pertenecientes a la cultura Auriñaciense y de Altamira en España, pertenecientes a la cultura Magdaleniense. Diversas interpretaciones tratan de explicar el simbolismo de estas pinturas. Según algunos, se trata de un arte mágico mediante el cual se pretendía atraer a los animales para cazarlos fácilmente.

Levantino: se caracteriza por pinturas monocromas (de un solo color) que representan figuras estilizadas.



El Mesolítico: aparición de la comunidad primitiva basada en el clan

La división del trabajo entre hombres y mujeres, complicó la estructura de la horda primitiva. Los varones se dedicaron principalmente a la caza y las mujeres, los ancianos y los niños a la recolección de moluscos y frutas silvestres. Al iniciarse el Paleolítico Superior, las hordas fueron sustituidas por comunidades cuya organización estaba basada en el clan y en la vida sedentaria. Este tipo de organización se afianzó durante el Mesolítico y se prolongó desde finales de la última glaciación en el año 12.000 hasta el 6000 a. de C.

Al retirarse los hielos del último glaciar se produjeron múltiples cambios: el clima se suavizó en las regiones frías y templadas, y grandes zonas de África y Asia se convirtieron en desiertos. Se formaron las líneas de las costas tal como existen en la actualidad y se extinguieron los grandes mamíferos de clima frío.
Aparecieron entonces los mamíferos actuales (caballos, vacunos, ovinos, caprinos) y nueva vegetación cubrió las tierras que durante milenios soportaron el paso de los hielos.
Estas modificaciones determinaron cambios en las actividades de los grupos humanos ya que decayó la caza y adquirió importancia la recolección de frutos y moluscos. Los útiles de piedras y de hueso fueron diferentes en cada cultura del Mesolítico.

Algunas culturas mesolíticas prosiguieron la evolución técnica del Paleolítico Superior (hojas líticas, puntas de hueso y arpones, etc.) y otras conservaron los útiles del Paleolítico al tiempo que fabricaron artefactos muy pequeños o microlitos, de forma geométrica, utilizados para la recolección de alimentos.
En el Cercano Oriente decayeron la caza y la pesca, y la alimentación estuvo basada en los vegetales. En esta forma se dio paso al surgimiento de la horticultura y luego a la agricultura, es decir, a la siembra y cosecha sistemáticas. También se domesticaron los primeros animales.

Algunas culturas del levante español dejaron pinturas que muestran una evolución del arte rupestre. Estos grupos representaron, en las paredes de las cuevas, escenas de caza, de danzas y ritos mágicos.
En estas pinturas los hombres aparecen vestidos y las mujeres con falda. Sin embargo, en contraste con el arte rupestre del Paleolítico Superior, sólo aparecen siluetas muy estilizadas de las figuras y no se detalla ninguno de sus rasgos.



El Neolítico: desarrollo de la agricultura, la ganadería y la cerámica

Durante el Neolítico el hombre descubrió una serie de técnicas nuevas tales como la agricultura, la domesticación de animales, la ganadería, la cerámica (o alfarería), el tejido y la rueda, que transformaron por completo su estilo de vida.
Los grupos humanos pasaron de una economía de apropiación, es decir, una economía basada en tomar de la naturaleza los alimentos necesarios (caza y recolección) a una economía de producción, o sea la producción de los alimentos mediante la práctica de la agricultura y la ganadería.

El mejoramiento de la alimentación trajo como consecuencia el aumento de la población. Los grupos humanos se volvieron sedentarios, es decir, se establecieron en un determinado lugar y se formaron las primeras aldeas agrícolas.
En un comienzo las viviendas fueron construidas sobre pilotes a orillas de los lagos, ríos y del mar. Estas viviendas reciben el nombre de palafitos o viviendas lacustres.

El Neolítico se prolongó desde el año 6000 hasta el 4000 a. de C. Una de sus características más importantes, además del cambio climático, fue el abandono definitivo de la talla de piedra y la utilización de artefactos líticos pulidos, elaborados mediante la frotación de unas piedras con otras: por esta razón este período recibe también el nombre de período de la piedra pulimentada.

Nacimiento de la agricultura y la ganadería y las primeras culturas del Neolítico

El proceso de cambio del Neolítico no se dio simultáneamente ni en las mismas condiciones en todas las regiones. Según parece, estos cambios se iniciaron en el Cercano Oriente donde las culturas del Mesolítico habían abandonado ya la caza y la recolección.
La región presentaba condiciones favorables para este desarrollo: por una parte, abundaban las gramíneas silvestres y había gran variedad de animales pequeños (cabras, ovejas, cerdos, etc.); por otra, el aumento de las temperaturas y la formación de zonas desérticas, obligaron a los hombres a buscar medios de subsistencia más seguros.

Aproximadamente a partir del VIII o VII milenio antes de Cristo la Mesopotamia (hoy Irak y la región Palestina) tenían ya cosechas, tal como lo prueban muchos hallazgos arqueológicos. También hay vestigios de domesticación de cabras y ovejas y hay pruebas del cultivo de trigo silvestre desde Irán hasta los Balcanes.

Desde el Cercano Oriente la agricultura y la domesticación de animales se extendieron hasta los Balcanes y la región del Mediterráneo (VI milenio antes de Cristo).
Estos adelantos tardaron en difundirse a Europa central y a regiones asiáticas como China e India donde se conocieron alrededor del III milenio antes de Cristo. Otras zonas de Asia y África entraron en la fase neolítica cuando ya se habían formado los primeros estados en las áreas antes citadas.

La cerámica tardó en aparecer. Primero se conocía en culturas euroasiáticas aún cazadoras y pescadoras como en Japón, norte de Asia y Europa, entre el VIII y el VII milenio antes de Cristo.
Por el contrario, en las culturas que ya habían entrado en el Neolítico la cerámica sólo apareció a finales del VII milenio antes de Cristo y muy pronto se difundió por todo el Cercano Oriente, de donde pasó al norte de África y luego al Mediterráneo. Finalmente, en cada lugar surgió un tipo original de cerámica.

Organización de la producción

La forma de producción durante el régimen de los clanes fue la cooperación simple o trabajo en común de los miembros del clan. La recolección organizada y la pesca con red sólo podían ser realizadas colectivamente. En los primeros tiempos, la agricultura no suprimió el carácter comunitario del trabajo sino que lo estimuló debido a la dificultad que existía para cultivar individualmente la tierra.

Esta forma de producción colectiva hizo que la propiedad de la tierra fuera también colectiva, es decir, propiedad del clan, junto con las viviendas y algunos instrumentos de trabajo como en el caso de las redes. En un comienzo el ganado pudo ser también propiedad del clan pero objetos como hachas, arcos y adornos eran propiedad personal. Lo mismo ocurrió más tarde con los animales domésticos.

En los clanes del Neolítico no existía la herencia y al morir un individuo sus bienes pasaban a ser propiedad del clan. Nadie acumulaba riquezas y los sobrantes o excedentes eran distribuidos entre los miembros del clan. En muchos casos la vivienda era comunitaria y algunas faenas domésticas se realizaban en común.

La división del trabajo por sexos se consolidó durante el Neolítico. La caza y la ganadería fueron trabajo masculino mientras que la agricultura, la alfarería, la recolección y los trabajos domésticos estuvieron a cargo de las mujeres.
Durante mucho tiempo la base de la sociedad primitiva fue el clan materno. La agricultura y otras actividades propias de la mujer dieron a ésta una posición superior a la del hombre dentro de la sociedad. Los hijos pertenecían al clan de la madre.



La Edad de los Metales: fin del régimen de comunidad primitiva

El Calcolítico: este período, caracterizado por la evolución de la agricultura y la ganadería y por la iniciación de la metalurgia (trabajo de los metales), comenzó también en el Cercano Oriente, a mediados del V milenio a. de C. El primer metal que se trabajó fue el cobre y por esta razón este período se denomina también Edad del Cobre.
Desde el Cercano Oriente, especialmente Anatolia, Siria, Mesopotamia e Irán, el trabajo de los metales se extendió hacia el Mediterráneo.

Debido a que el cobre era apenas más resistente que la piedra, no pudo sustituirla en los trabajos agrícolas y en la tala de árboles. Por esta razón se siguieron utilizando herramientas de piedra y madera.

La Edad de Bronce y la Edad de Hierro: el trabajo del bronce (aleación de cobre y estaño) se inició a mediados del IV milenio a. de C., en zonas montañosas del norte en el Cercano Oriente.
Esta región había entrado ya en la historia, puesto que se había inventado ya la escritura en Mesopotamia y en Egipto.
En los demás pueblos de Asia y Europa se prolongó el régimen comunitario primitivo y se vivieron sucesivamente la Edad del Bronce y la del Hierro.
Esta última se inció a principios del II milenio antes de Cristo, en las tribus del Cáucaso y del Asia Central.

El bronce primero y el hierro después constituyeron grandes progresos en la evolución de la humanidad. La necesidad de localizar y extraer estos metales hizo que surgiera una mayor división del trabajo (variedad de oficios) y se impulsaron el comercio y la navegación. También se mejoraron las técnicas agrícolas puesto que la rueda de piedra fue sustituida por la rueda metálica, e igual sucedió con el arado.

La organización militarista y los ejércitos de los primeros estados, provistos con armas de bronce, dominaron a los pueblos que tenían cultura neolítica y calcolítica. Posteriormente, los portadores de armas de hierro sometieron a los que aún peleaban con armas de bronce. Las guerras dejaban muchos prisioneros que fueron convertidos en esclavos en aquellos primeros estados orientales.

Con la aparición de los primeros estados finalizó el régimen de clanes. Una importante causa de esta transformación fue el perfeccionamiento de las herramientas, lo cual trajo como consecuencia un mayor desarrollo de la agricultura y la ganadería y la producción de excedentes que condujeron al surgimiento de diferencias sociales muy marcadas entre los miembros de la sociedad.

Las construcciones megalíticas: al finalizar el Neolítico y durante el Calcolítico y los primeros tiempos de la Edad del Bronce se generalizó un tipo de construcción religiosa hecha con gigantescos bloques de piedra o megalitos. En Europa Occidental estas construcciones se desarrollaron en el III milenio a. de C. y comienzos del II. En el Cercano Oriente se construyeron en el IV milenio antes de Cristo y en otras regiones asiáticas en el III milenio a. de C. Estos monumentos megalíticos son más conocidos como dólmenes, menhires y cromlechs. Los dólmenes son cámaras formadas por dos piedras verticales, cubiertas por una horizontal; los menhires consisten en altas piedras levantadas desde el suelo y los cromlechs son círculos formados por menhires.